"El Encuentro"
Iba caminando de vuelta a casa, pensando en sus cosas y sin querer cruzar palabra con nadie, no paraba de darle vueltas a lo que estaba haciendo con su vida, en si era esa la clase de vida que el se había imaginado, y en si sería capaz de afrontar las decisiones que se había propuesto realizar.
Pero la casualidad (¡Maldita casualidad!) quiso jugar esa noche con el, al ponerle al fondo de la calle una sombra que le resultó familiar, y que nada más ver, le afloraron recuerdos y heridas pasadas, que ingenuamente creía cicatrizadas.
Te paró para saludarte, y te dijo de iros a tomar una copa a un bar cercano, algo que rechazaste como buenamente pudiste, aunque quizás no elegiste bien las palabras, -tenías que estudiar-, no había nadie más en la calle, no había nadie presente que te hiciese tener que medir las palabras, quizás hubiese sido el momento, de que fueras un poquito egoísta y pensases en ese instante, simplemente en ti, y haber dicho todo aquello que pensabas, todo aquello que tenías guardado, todo aquello que poco a poco fue acabando contigo.
Aunque lo pensó, decidió mantener las formas y la educación, algo que le hizo ver, tras terminar la conversación y retomar el camino de vuelta a casa, que dicho camino era más plácido de lo habitual, al darse cuenta de que las heridas duelen, pero nada le haría cambiar su forma de ser.
28/12/10
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